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Chevrolet Camaro ZL1 2019, máximo poder

Esta refinada bestia, enamora por su poder y buenos modales.

Chevrolet Camaro ZL1 2019, máximo poder

Fue hace un año cuando el bestial Chevrolet Camaro ZL1 nos enamoró por primera vez. Su combinación entre brutalidad y refinamiento, un tanto atípicos en los muscle cars, llamaron profundamente nuestra atención. Después, a los pocos meses, nos despeinamos con la variante convertible, que nos comprobó que el chasis estaba preparado para grandes cosas, aún con la supuesta pérdida de rigidez que acompaña este formato.

Si bien, con estas dos interacciones, ya nos sentíamos altamente atraídos por este iracundo deportivo, el destino, nos tenía una grata sorpresa y es que como si se tratara de la “Bella y la bestia”, nos dio una tercera oportunidad para convivir con este monstruo y  quedar perdidamente enamorados de esta refinada bestia del asfalto. Si cree que mentimos, es necesario que lea esta prueba hasta su fin. 

UNA SOFISTICADA BESTIA

En el tradicional cuento de hadas francés “La Belle et la Bête” escrito en 1940 por Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve,  que sería conocido en el mundo, gracias a la adaptación cinematográfica realizada por Disney en 1991, así como su adaptación live action de 2017, la Bestia, era un ser que tras esa abominable apariencia y temperamento, en realidad, era un culto y refinando príncipe, que esperaba el día en el que el amor verdadero lo ayudaría  a regresar a su forma original.

Pues algo más o menos, así podríamos definir al Chevrolet Camaro ZL1, ya que pese a su apariencia agresiva, musculosa, oscura, (además de que el V8 emite un estruendoso rugido), estamos ante un todopoderoso deportivo estadounidense, que más allá de un nombre de origen francés, es capaz de poner en vergüenza a algunos de los mejores deportivos del mundo. Y que para el 2019 recibe un un cambio de cara que si bien, no lo convierte en un apuesto príncipe, lo vuelve más atractivo a ojos de los entusiastas. Es en realidad, el motivo principal por el que regresa a Autocosmos.

Si bien, la Bestia sufre una metamorfosis completa cuando “conoce el amor verdadero”, el Camaro ZL1 2019 se conforma con algunos retoques estéticos heredados de la última actualización a la que fue sometido el pony car de Chevrolet. Es así, que mientras el frontal permanece prácticamente inalterado en relación con la edición anterior, es en la parte trasera donde yacen las principales novedades con la introducción de stops transparentes con acabado ahumado, al mismo tiempo que los parachoques y emblemas son de nueva manufactura. De ahí, en más cuesta trabajo identificar otros posibles cambios.

Debido a que se trata de la versión de más alto desempeño dentro de la familia encontramos algunos elementos que no solo son bonitos, sino también funcionales. Entre esta lista podemos mencionar el splitter frontal, faldones, toma de aire frontal y el spoiler trasero que ayudan a optimizar tanto el flujo del aire como la refrigeración del vehículo. Esto sin dejar de mencionar el atractivo logo de Chevrolet ahuecado en la parrilla.

Al ingresar al habitáculo, encontramos que el diseño se mantiene fresco y ante los ojos, así como al tacto, ya que a excepción de unos plásticos duros colocados en las partes  bajas (un común denominador en prácticamente todos los muscle cars), el cuero y alcántara están por doquier, ayudando a transmitir la esencia deportiva.

Las salidas de aire cromadas de forma circular, no solo son un buen detalle a la vista, sino también sirven como perilla para ajustar la intensidad del climatizador. En cuanto a conectividad, no puede faltar la pantalla táctil de 8” con Smartphone Integration con Apple CarPlay y Android Auto, así como el sistema ONStar 4GLTE.

Por cierto, si es claustrofóbico, es mejor que ni siquiera se le ocurra sentarte en los asientos firmados por Recaro, ya que la carencia de zonas acristaladas amplias, así como un cuadro de instrumentos inusualmente intrusivo al frente, hacen que al acomodarse en la zona de mando le falte la respiración…si eso ocurre en las plazas traseras, ni se querrá imaginar, lo incómodo que resulta si quiera acceder a ellas.

PODER SOBRENATURAL

El corazón de este monstruo es un V8 LT4 supercargado capaz de producir 650 Hp e igual número de libras pie de torque. Si por alguna razón esta descripción te resulta familiar, está en lo correcto, ya que básicamente se trata del mismo motor del Corvette Z06.  Y eso, es una pequeña muestra de las intenciones de este muscle car, que nada tiene que ver con el modelo de 1969 que solo era bueno para los clásicos piques, ya que su moderno heredero, también es capaz de hacer palidecer en las pistas tanto a sus rivales connacionales, como a aquellos provenientes de Europa y Japón.  

¿No lo cree? tenga en cuenta que en el mítico circuito de Nürburgring (de 20.5 km de longitud) destacó al marcar 7:29.60 que no solo representa un tiempo 12 segundos mejor que la generación anterior, sino que también lo pone por delante de autos como Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio, Porsche Carrera GT, Mercedes-AMG GT S, BMW M4 GTS o Lexus LFA Nürburgring Package...y eso que no hablamos del ZL1 1LE. 

Parte de los secretos del Camaro ZL1 para explotar al máximo los más de 600 caballos de potencia, residen en la transmisión automática Hydra Matic de 10 velocidades con Control Electrónico del Diferencial que distribuye el torque de manera automática (desarrollada en conjunto con Ford).

Esto en combinación con el sistema Launch Control, le confieren una aceleración brutal, donde literalmente su cuerpo se clava en el asiento, al mismo tiempo que sientes como la caja realiza los cambios de manera tan rápida (mismos que son anunciados por un petardeo similar a un rugido), que nada tienen que envidiarle a las complicadas transmisiones de doble embrague.

Su efectividad es tal, que si pisa el acelerador a fondo alcanzará los 100 km/h en 3.5 segundos y de ahí, en teoría, no parar hasta alcanzar los 321 km/h de velocidad máxima… ¿ya les dije que el bramido del motor es muy adictivo?

Pero como mencionamos no solo es efectivo en línea recta, ya que al momento de afrontar la zona de curvas del Centro Dinámico Pegaso (lugar que albergó esta singular prueba) lo hace de una manera tan efectiva que devora una curva tras otra, de manera singular, gracias a que la dirección dura, mueve el auto a donde fije la mirada ¡no es muscle car que nos quiera asesinar! y eso se lo tenemos que agradecer al sistema de suspensión Magnetic Ride Control que monitorea continuamente las condiciones del suelo y ajusta la tensión cada 10 o 15 milisegundos.

Este portento de tecnología y poder se ve reflejado en los tiempos de vuelta, ya que  en un primer ejercicio donde arrancamos desde cero, el Camaro ZL1 marcó 1:02.25, mientras que, en la vuelta lanzada, detuvo el cronómetro en ¡0:56.06! No le arruinaré la sorpresa, pero le diré que su desempeño es tan bueno, que se acerca peligrosamente a los registros del Corvette ZR1, un auto de alma racing, nacido por y para las pistas.

Por cierto, pudimos exigirle al máximo a este auto con toda confianza ya que cuenta con un radiador de alto desempeño de 36 mm que junto a otros  dos externos auxiliares se encargan de enfriar el motor. Por su parte, los frenos firmado por Brembo cuentan con un sistema de rotores delanteros de 390 mm x 36 mm con seis pistones y traseros de 365 mm x 28 mm de cuatro pistones. Ten la seguridad de que puedes frenar, otra, y otra vez, sin preocuparte por la fatiga.

¿REY O PRÍNCIPE DE LOS MUSCLE CARS?

El Chevrolet Camaro ZL1 2019 es un deportivo de alto nivel, que con una etiqueta de $73.747 dólares, ofrece un nivel de desempeño que pone en aprietos a autos mucho, mucho más costosos. Bueno, incluso dentro de la misma casa, se presenta como una mejor compra que un Corvette Coupé 2019 (desde $76.366 dólares), que con sus 460 Hp, poco tiene que hacer frente a su hermano incómodo.

Ahora, la pregunta es que, si al igual que en el cuento de hadas, este muscle car, logrará mantenerse en la lucha por la corona cuando el ansiado Shelby GT500 haga su aparición, o tendrá que conformarse con el título del “príncipe de las bestias”. Como sea, de momento es el indiscutible Rey.

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